En alguna ocasión, y con algunos de vosotros y vosotras, me pregunto si venís a la clínica a que os ponga un tratamiento o a que os escuche. En mi profesión, escucharos es crucial. Es importantísimo. Y me encanta. Antes de adentrarme en el mundo de la Medicina Estética pensaba que mi vocación era ser Médico de Familia. Adoro el trato con el paciente. Otras especialidades las veía más impersonales. Cada vez que entras por la puerta de la clínica, pienso: “Mira, ha venido tal, que se dedica a tal cosa, tiene estos hijos, uno está estudiando en tal sitio, su marido es esto, tuvo estos problemas, yo le voy a ayudar”. Es decir, conozco tu vida. Y es porque me lo has contado y yo te he escuchado. ¿Y qué tiene que ver esto con la Medicina Estética? Pues la verdad, no lo sé. Pero sí tiene que ver con que tú necesitas que alguien te escuche. Que alguien te anime y te motive. Creo que tiene que ver con las personas y las relaciones. No solo me ha pasado una vez que acabo abrazada a una pac...